19 abril 2012

La nieve en Budapest


Estoy tardando tanto en actualizar porque últimamente he recibido muchas visitas de España y porque he hecho unos cuantos viajes, pero voy a paso lento y constante actualizando esto. Ya hace más de dos meses era pleno invierno en Budapest y, básicamente en todas partes, la ola de frío que hubo se dejo incluso notar intensamente en Santander, en la cual nunca nieva, pero este año milagrosamente sí que nevó. Aquí, como era de esperar, el frío polar nos dio de lleno y con mucha intensidad, aunque menos que en Polonia o Ucrania donde hubo una cifra elevada de muertes por congelación.

EL patio de mi casa

Una de las cosas que más miedo tenía de vivir en Budapest es que no fuera capaz de soportar el frío extremo, y más proviniendo de un país más o menos cálido como es España. Como era de esperar, al principio lo pase un poco más, algunos días incluso llegamos a los -23º, pero lo llegue a pasar peor cuando hacía -13º. Creo que hay ciertos límites dentro del frío que ya no notas la diferencia de si hace un grado menos o diez menos y ya todo te da igual. Hace tanto frío que no sientes frío, sino dolor.  Aunque parezca imposible, te acabas acostumbrando rápido a aguantar y combatir ese frío.  Donde peor lo pasaba sobre todo era en las manos, las cuales hay que nutrir constantemente ya que el frío hace que no se te paren de agrietar y salir heridas, la mayoría de las veces me sentía como sino llevase los dos pares de guantes y no los llevase dentro de los bolsillos del plumífero. Para combatir esto la clave está en ponerte algunas capas de ropa, sobre todo es importante una camisa térmica debajo  y un buen abrigo, guantes bien gordos, bufanda y un gorro que tape las orejas, aunque luego sea una lata quitarte las cosas cuando vas entras a algún sitio. Luego ir rápido a los sitios rápido y sin dudar, usando el metro para estar lo menos posible en la calle. De esta forma, yo he llevado muy bien el frío, ya que si no estás demasiado tiempo en la calle no le da tiempo a tu cuerpo a enfriarse.

El puente de las cadenas y el Danubio con trozos de hielo

Una vez combatido el frío y superados mis miedos hacia la nieve, me fascino como Budapest cambiaba estando nevada y mostrando otra clase de encanto. Me gustaron muchos las vistas nevadas y Budapest parecía otra. Incluso el Danubio llegó a congelarse.  Aunque es cierto que, cuando la nieve empezó a derretirse sólo quedaba nieve muy sucia que no era tan agradable. Un mes y medio después estamos a 20º, en apenas ese tiempo nos hemos encontrado con una diferencia térmica de más de 40º y, aunque me gustaba la Budapest nevada, también agradezco este calorcillo renovado que baña Budapest. Además, ya los días son muchos más largos, antes a las 4 de la tarde ya era de noche, ahora empieza a anochecer a las siete y media, más o menos. Cuando anochecía a las 4 los días se me hacían eternos y ahora se me pasan muy rápido.

Haciendo un angelito de nieve

La gran pista de hielo

El palacio de Buda

Palacio del museo de la agricultura
Bastión de los pescadores
Nyugati
Parlamento
Palacio de Buda



También grabé un vídeo sobre distintas parte de Budapest nevadas


Para ver más fotos de Budapest nevada, click aquí

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