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12 septiembre 2012

Maribor, último día en Eslovenia


Llegamos a Maribor ya entrada la noche y lo primero que hicimos fue instalarnos en el hotel, pero no tuvimos mucho tiempo para instalarnos, ducharnos y vestirnos porque nos esperaba una cena riquísima en un restaurante italiano donde comimos hasta reventar. 

La cena fue de 10
Luego salimos de fiesta. Nuestros mentores tenían conocidos en Maribor por lo que nos tenían preparada una fiesta Erasmus en una discoteca y también se unieron los Erasmus locales. Esa fiesta es el mejor recuerdo que me llevo de Maribor y no nos fuimos hasta que nos empezaron a echar de la discoteca.

De fiesta en la disco
Como era de esperar, al día siguiente estábamos destrozados y aún nos tocaba hacer turismo por Maribor. Por suerte, uno de los mentores de allí se ofreció a hacernos de guía y, menos mal, porque si no nos lo habríamos perdido todo fruto de la fiesta del día anterior.

Monumento de la plaza Grajski trg
Maribor es la segunda ciudad más grande de Eslovenia tras Liubliana, además de que tiene la mayor industria del país y ser una ciudad universitaria importante. También es la capital de la región de la Baja Estiria (Stajerska). Se encuentra bajo la sierra de Pohorne en ambas riberas del río Drava. Maribor es la ciudad de la vid Stara trta, la vid más antigua del mundo que crece en el lugar desde hace más de 400 años. La región ya se encontraba habitada en la Edad de Bronce y en el siglo XII se conoce a la ciudad como Marchpurg (castillo de Marca). La ciudad tuvo un gran desarrollo económico en 1846 tras la construcción de la conexión ferroviaria Viena-Trieste. Fue parte de la Alemania Nazi, pero tambien de la antigua Yugoslavia más tarde hasta 1991. Este año, el 2012, es la Capital Europea de la Cultura junto a Guimarães en Portugal. 


Nuestro guía nos lo explico todo muy bien, pero la verdad es que Maribor tampoco tenía demasiado por ver y lo vimos todo en dos horas escasas. 



Lo más destacable fue la plaza central donde hay un monumento y el ayuntamiento tiene un balcón desde el cual Hitler dio un discurso en la II Guerra Mundial.

El famoso balcón
También fue agradable pasear por el río y entrar a una vinería que había a la orilla de esta. 

Vinería con la vid más antigua del mundo
Al lado del castillo de Maribor había una bola enorme recordatorio de las víctimas de la II Guerra Mundial. 

Bola conmemorativa
Después tuvimos bastante tiempo para hacer lo que quisiéramos y aprovechamos para comer, probar los helados de allí y pegar un pequeño paseo por las calles, las cuales estaban muy desiertas, lo cual no sé si se debía al reducido número de habitantes o a que era domingo. 

Calle semidesierta de Maribor
Cuando el tiempo libre se acabó, nos juntamos todos de nuevo hicimos un último recorrido por toda la ciudad montados en un “magdaleno” como llamamos en Santander que disfrutamos bastante entre risas y agradecíamos que no tuviéramos que andar por el calor. 

Mercado de Maribor
El trenecillo nos apeó justo al lado de nuestro autobús, así que ya sólo nos quedó montar y despedirnos de Eslovenia llevando en el recuerdo esos tres días.

El río Drava que pasa por Maribor


Dejo dos videos que hice allí


04 septiembre 2012

Bled


Nuestro segundo día en Eslovenia comenzó pronto. Salimos de Liubliana muy pronto. No nos llevó ni una hora llegar a Bled. Este lugar me sorprendió y fue el sitio que más me gustó de los sitios que vi en Eslovenia. 
Este video que hizo Migue muestra la primera panorámica del lago que tuvimos al llegar.

Bled es una pequeña población que esta alrededor del lago del mismo nombre y aparte de que el lago es muy bonito ya de por sí, lo es también por el entorno natural. 
El pueblo de Bled y su entorno
Igualmente lo hace especial una isla dentro del propio lago con una Iglesia con una iglesia del siglo XII y que tiene indicios de haber sido habitada ya en la Prehistoria. 

La isla de Bled
Además de un castillo que se alza sobre un acantilado pegado al lago.

Castillo en lo alto del acantilado
En cuanto llegamos echamos un vistazo rápido al lago y pusimos de inmediato nuestra mirada en el castillo. No teníamos demasiado tiempo en Bled así que entre el castillo y la isla del lago preferimos ir al castillo. Deducíamos que las vistas desde ahí serían espectaculares y también más barato porque para ir a la isla hay que alquilar una pletna que son los botes típicos del lago.
Unas pletnas amarradas
Según tengo entendido, ir a la isla del centro son unos 20 minutos cada viaje y la pletna espera 30 minutos para que puedas ver la Iglesia y cuesta entre 10 € y 20€ por persona, varia entre eso. Otra opción es ir a la orilla más cercana a la isla donde se pueden alquilar botes más baratos, aunque desconozco el precio. Pincha aquí para conocer más sobre el origen y la leyenda de las pletna.

Pletna en medio del lago

Concretamente el paisaje es Gorenjska, situado entre los Alpes de Karavanke y los alpes Julianos. El castillo también tiene varias salas en las que hay una antigua capilla que data del siglo XVI, una tienda de recuerdos, un restaurante y varias salas dedicadas a un museo sobre la historia del castillo y el entorno de Bled, llamado Blejski kot, que acabarca desde la Edad del Bronce hasta el día de hoy. 









Patio superior del castillo
Para disfrutar de las vistas sin entrar al castillo, sé que hay un camino por detrás de éste que da a un mirador desde el cual se pueden disfrutar de unas vistas igualmente espectaculares, aunque yo también tenía interés en entrar al castillo. Para subir al castillo había que ir a pie hasta la cima por unas escaleras que iban en zigzag, lo cual fue realmente matador, 130 metros hasta la cima. 
El "costoso" camino hacia el castillo
El castillo de Bled es uno de los más antiguos de Europa y aparece por primera vez nombrado el 22 de mayo del 1011, ya hace un milenio. El castillo no es muy grande y muchas partes se han restaurado y modernizado para hacer banquetes y bodas, todo en plan muy inmaculado y turístico, pero las vistas son realmente maravillosas y no puedes evitar otra cosa que quedarte mirando un largo rato el espectacular paisaje. 
Vista desde el castillo
Concretamente el paisaje es Gorenjska, situado entre los Alpes de Karavanke y los alpes Julianos. El castillo también tiene varias salas en las que hay una antigua capilla que data del siglo XVI, una tienda de recuerdos, un restaurante y varias salas dedicadas a un museo sobre la historia del castillo y el entorno de Bled, llamado Blejski kot, que acabarca desde la Edad del Bronce hasta el día de hoy.

Varios erasmus en el castillo

El castillo consta de dos niveles que están defendidos por una muralla románica con su pasillo de defensa, su torre de entrada y una torre gótica de defensa. 
Vista de la isla desde una ventana del castillo
Tras recorrer los patios y subir a las almenas, tuvimos que darnos prisa para coger el autobús debido a que algunos de nuestro grupo querían ir a hacer un rafting por el río. Para información mucho más detallada de la historia del castillo y precios y otras cosas pulsa aquí para visitar la web oficial.

Río cercano al lago
Algunos preferimos investigar un poco el entorno natural que tanto nos gusto por lo que fuimos a comer a un bar y luego el bus nos dejo por la zona donde desembarcarían los que habían ido a la aventura del río.  
Descansando a la orilla del río
Nos encontramos paisajes bonitos y muchos caballos con los que nos entretuvimos.


Cuando nos juntamos todos, esperamos a que todo el mundo se pusiera ropas secas y volvimos al bus para dirigirnos a nuestro último destino en Eslovenia, Maribor.

Para ver mas fotos que hice en Bled y sus entornos pulsa aquí.

Por último, dejo un par de vídeos que hice en los que sale lo que he comentado a lo largo de la entrada.


09 enero 2012

Un día en la capital de Eslovenia, Liubliana



Hoy voy a hablar, con bastante retraso, del primer viaje que hicimos de Erasmus. Fue a principios de Octubre y lo había organizado la ESN, la cual es una organización de estudiantes extranjeros. Salíamos muy pronto, a las 6 de la mañana, por lo que mi compañera Sabela me convenció para salir un “ratito” de fiesta. La consecuencia fue que llegamos algo más tarde de lo esperado y apenas me dio tiempo de preparar la maleta, la comida para llevar y nada de tiempo a dormir. Como consecuencia el viaje de 4 horas en bus se me paso volando, eso sí, el dolor de cuello perduró.

El centro urbano
Una vez en la capital eslovena, dejamos el equipaje en el hostal y fuimos caminando hacia el centro histórico. Ljulbljana o Liubliana es una pequeña capital con unos 260.000 habitantes, que comparándolo con otras grandes capitales de Europa, es muy poca densidad de población. Hay que tener en cuenta que en todo el país esloveno hay dos millones de almas, lo mismo que únicamente en la capital húngara. El origen de la ciudad se remonta a unos orígenes míticos cuando Jason y los Argonautas regresaban de la Cólquide con el vellocino de oro. Los argonautas no hicieron el mismo camino de vuelta que de ida puesto que se perdieron y remontaron el río Danubio con la intención de llegar al mar Adriático. La antigua ciudad de Liubliana, la cual se llamaba Vrhnik, estaba a orillas de un lago donde vivía un dragón. Los héroes griegos lo derrotaron y continuaron su camino. Es por eso que el dragón es el símbolo de la ciudad, pero también del emperador Francisco José cuando era emperador de la Monarquía dual. Un símbolo significativo de ello y unos de los puntos más emblemáticos de la ciudad es el puente de los dragones.

Puente de los dragones

Dragón del Puente de los Dragones (también llamado el de las suegras)
El origen no mítico se encuentra en la fundación de un campamento romano en el siglo I a.e. Con la caída del Imperio romano con las invasiones bárbaras, llegarían los antepasados de los eslovenos. Más recientemente, Eslovenia formó parte de la antigua Yugoslavia, de la que se independizó en 1991.
En el Puente Triple

El primer lugar donde nos detuvimos fue en la Plaza Preseren , donde se encuentra un monumento del dicho poeta, la Iglesia franciscana de la Anunciación y el Puente Triple, además de edificios modernistas. 
El río de Liubliana

La Iglesia franciscana, el puente y el monumento Preseren
Pasando el puente llegamos a la fuente Robba en la plaza Municipal. De camino al castillo, el cual corona la ciudad, pasamos por la única catedral de la ciudad, la de San Nicolás.

Vista del Castillo y de la fuente Robba desde la plaza Preseren

Detalle de la fuente
Cúpula y torre de la catedral

La subida al castillo es costosa, pero bonita. La empinada cuesta se compensa por un paisaje de bosque y vistas a la ciudad, aunque también existe un funicular. 

Parte final de la subida al castillo

El castillo aparece mencionado por primera vez en el siglo XII, pero a lo largo del tiempo y las guerra fue restaurado en numerosas ocasiones. La última vez en los años sesenta y actualmente se hacen actividades culturales casi exclusivamente.

Torre del castillo
 Desde el castillo se puede ver toda Liubliana. 

Vista de la parte moderna de la ciudad

Cuando bajamos del castillo aún nos quedaba bastante tiempo y disfrutamos de un largo paseo al lado del río viendo más puentes, monumentos y edificios.


En el "Puente de los candados"
Fuimos al hostal en bus, lo cual fue una odisea porque hay que comprar una tarjeta en una máquina y luego recargarla. Nosotros pretendíamos pagar directamente al chófer y no entendíamos que había que hacer. Tras ducharnos y vestirnos para salir fuimos a cenar. Yo había quedado con una conocida que vive allí, pero entre que el bar en el que quedamos estaba cerrado y hubo un problema con los móviles, volvimos al hostal para ir a dormir y prepararnos para nuestro siguiente destino, Bled.


Por último, me despido con un video que hice por Liubliana