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24 diciembre 2013

¡Felices Fiestas!

¡Quiero aprovechar esta entrada y el día de hoy para felicitar las fiestas a todo el mundo! Felices fiestas a mi familia, a todos mis amigos, tanto a los que se encuentran lejos como los que se encuentran muy cerca, tanto a los que no veo desde mi aventura Erasmus, lo que me hace echarlos mucho de menos, como a los que veo normalmente, y algunos no tanto como me gustaría, y también felices fiestas a los que han dado con esta entrada, intencionadamente o por azar, sin conocernos personalmente. ¡Madre mía, cuánta gente se me ha pasado por la cabeza!

Este año 2013 de "feliz" ha tenido poco para todo el mundo en general teniendo en cuenta la lamentable situación en la que se encuentra sumergida España, y no sólo ésta. La verdad es que encuentro infinidad de motivos por los que la típicas expresiones de "Feliz Navidad" y "Felices Fiestas" pierden todo el significado. Las navidades hace algo de tiempo que han perdido bastante significado para mí, no sólo porque ya de hasta miedo leer un periódico y ver todas las desgracias que ocurren a nuestro alrededor, si no por otros tantos motivos.  

De todas formas, aunque las previsiones no sean las mejores para el año venidero, queda esperar que los gobiernos sean menos "represivos" y dejen de hacer lo que les venga en gana, así como que los ciudadanos no nos dejemos pisar más por ello, impasibles por lo que pasa día a día. ¡Está en nuestras manos! 

Por ello, adelantándome un poco, ¡os deseo un próspero año 2014 y felices fiestas desde Santander! ¡Qué el 2014 sea mejor!


Uno de mis objetivos para el 2014 es publicar en el blog con más periodicidad a partir de enero. ¡Espero conseguirlo!

26 abril 2013

A38, el mejor pub del mundo


La famosa guía turística Lonely Planet hizo una encuesta para averiguar cuales eran los mejores pubs del mundo. El resultado fue que entre el top 3 se encontraban dos de los bares más famosos en Budapest. El primer lugar fue para el A38 y el tercer lugar para el Szimpla Kert. Hoy sólo voy a centrarme en el A38 (Artemoszk 38).


18 febrero 2013

De carnavales por Venecia

Foto hecha por Migue
Hace exactamente un año, Marci nos propuso un viaje relámpago. Consistía en viajar 12 horas por la noche en autobús a Venecia y volver a la noche siguiente. Una auténtica paliza, pero bastante económico. Creo recordar que nos costó todo en total unos 50€. Yo ya había estado en Venecia en una ocasión, pero ¿en carnavales? Nunca, por lo que me apunté de inmediato. El viaje era para universitarios húngaros, pero permitieron que nos acopláramos sin ningún problema. El único problema fue que la guía era en húngaro, pero en realidad, tampoco nos importo mucho porque con la cantidad de gente que había era prácticamente imposible escuchar o seguir al grupo y pronto fuimos a nuestro aire. 

Aquí estamos los ocho valientes disimulando nuestra cara de cansancio frente al Puente Rialto
El autobús llegó muy pronto, sobre las 7 y media, pero el nuestro no era el único, había muchísimos y más aún de gente esperado para coger un barco. Por suerte no tuvimos que esperar demasiado y en seguida llegó nuestro turno. 

Aún estaba amaneciendo
No tardamos mucho más y comenzamos a divisar algunas de las islas, como la de Murano, a la que fui en mi primera visita, pero no en esta ocasión. Finalmente, supimos que ya estábamos cerca cuando vimos la torre de San Marcos y la basílica de Santa María della Salute.


En cuanto puse un pie fuera del barco, me di cuenta de que había mucha más gente de lo normal, a pesar de que siempre suele haber muchos turistas. Toda Venecia tenía las calles principales a reventar e incluso en algunos puentes vi policías controlando el tráfico de gente. A dos paso que dimos, destacaron entre la gente los primeros famosos disfraces del carnaval de Venecia. 

La llegada
Intentamos seguir al grupo y a la guía a través de la riada de gente y lo hicimos bien hasta que llegamos a la altura del famoso Puente de los Suspiros. Probablemente este sea el segundo puente más famoso de Venecia, después del Rialto, claro.

Puente de los suspiros
Este puente, lejos de estar relacionado con un sentimiento romántico tiene que ver, según me explicó la guía en mi primera visita, con los suspiros de resignación de los presos que cruzaban ese puente hermético que conectaba la antigua cárcel (a la derecha) y el palacio ducal (a la izquierda). Se cuenta que el mismísimo Casanova lo cruzó.

En la Plaza San Marcos
Cuando llegamos a la plaza San Marcos, el punto más turístico de la ciudad, vimos una gran cantidad de disfraces y un escenario al final de la plaza donde salían a actuar y a desfilar. Esta plaza tiene su origen ya en la Edad Media y fue creciendo con el paso del tiempo gracias a las riquezas de los comerciantes. Aquí están la mayor parte de los edificios más emblemáticos. 

El palacio ducal
El palacio ducal de estilo gótico veneciano tenía instalado en frente de sus arcos una fuente de vino que no la pusieron a funcionar hasta la noche. 

La basílica y el campanario
Debido a que en mi primera visita no entre en la basílica de San Marcos, esta vez sí que entre por fin.

Torre del reloj
Durante un rato estuvimos viendo los desfiles de los disfraces. El origen de esta fiesta en Venecia es  muy antiguo, debemos remontarnos a mediados de la Edad Media y con mayor o menor éxito se celebró hasta finales del siglo XVIII, debido a que franceses y austriacos vetaron la fiesta, hasta que en 1979 se volvió a retomar la tradición.

Escenario al final de la plaza
Después nos dedicamos a callejear para disfrutar del ambiente sin que la masa de gente nos lo impidiera. Hicimos algunas compras y cruzamos de milagro el puente de Rialto.

El puente a tope
Las calles a ambos lados del canal también desbordadas
Encontrar un hueco así en el puente era misión imposible
Siendo previsores, algunos habíamos llevados ya bocadillos para poder comer rápido y económicamente en cualquier rincón que encontrásemos y así lo hicimos en frente de la iglesia más antigua de la ciudad, San Giacomo di Rialto.

Frente a la Iglesia San Giacomo di Rialto
Después continuamos callejeando y vi calles e iglesias que no vi la primera vez. Finalmente, nos dirigimos   a Santa Maria della Salute, cruzando el puente más cercano donde se puede obtener una estampa muy típica con la basílica al fondo.



Pasado el puente aún tuvimos que callejear algo más hasta llegar a la basílica. Santa María della Salute se construyó por motivo de la peste de 1630. Al final, nos acercamos hasta la Punta della Dogana, donde hay la estatua de un niño y desde donde se pueden tener una buenas vistas y se puede ver el campanario de San Marcos.


Al empezar a anochecer, desandamos nuestros pasos de vuelta a la plaza para disfrutar un poco de la fiesta de la noche antes de volver a coger el barco y enfrentarnos a la vuelta en el autobús.



Nos llevo bastante tiempo volver por la distancia y por la cantidad de gente que seguía habiendo, por lo que al final no estuvimos mucho más y nos fuimos a la cola del barco. Estuvimos esperando en la cola como una hora ya que todos los barco iban desbordados. El viaje de vuelta se me hizo una tortura, no dormí en viaje de ida porque me dio la vena habladora y en el viaje de vuelta me puse enferma. A pesar de la paliza del viaje, de que duró sólo un día y del agobio por la cantidad de gente, el viaje mereció la pena y lo disfrute.

Muchos de los disfraces hacían honor a la fama de los carnavales. Dejo unas fotos de los que más me gustaron y de los que pude sacar una foto. Normalmente, los disfrazados eran como estrellas de cine que a cada paso que daban tenían 20 fotógrafos encima, por lo que a veces era algo difícil acercarse y me daba cosa agobiar aún más.




Con Ezio Auditore de uno de mis videojuegos favoritos

















¡Parecía el auténtico!


Más fotos de disfraces y Venecia aquí.

Por último, dejo un vídeo de esos de los míos mal hechos de mi día de carnavales allí.


25 diciembre 2012

Mercado navideño de Budapest y... ¡Felices fiestas!

Como en muchas otras ciudades en todo el mundo, es típico de estas fechas los mercadillos navideños. El de Budapest se encuentra en Vörösmarty tér, una de las plazas más populares de la ciudad, donde empieza la línea 1 del metro y donde comienza la famosa Váci utca. El mercado suele abarcar además la calle contigua y también hay algún puesto en frente de la basílica de San Esteban. En los distintos puestos se pueden encontrar cosas típicas de Hungría, además de comida muy grasienta para el frío.

En realidad, quería aprovechar esta entrada para decir...



¡¡FELIZ NAVIDAD!!

KELLEMES KARÁCSONYI ÜNNEPEKET!!

Ahora dejo algunas fotos del mercado.




Ese día iba algo gótica y me encontré a una gemela


El árbol navideño que ponen en la plaza




En esta época también hay muchas actuaciones callejeras



Increíble... ¡pero cierto! ¡Nos encontramos con jamón Navidul en uno de los puestos!



Y por supuesto, ¡muchos dulces por todos lados!