18 abril 2013

La transición húngara (1988 - 1990)

En una entrada anterior, esta en concreto, hablar sobre el proceso de la caída del comunismo en Hungría, por lo que esta vez continuaré hablando de lo que vino después, la transición.

Los resultados de la era comunista están aún presentes en algunas características políticas, económicas y sociales de los países post-comunistas de la Europa del Este, pero cada modelo soviético presenta unos patrones nacionales distintos, lo que significa que se han producido diferentes modelos de gobierno, estrategias económicas, dinámicas sociales y distintos escenarios de transición debido a sus tradiciones históricas, exigencias económicas, el comportamiento general de sus líderes, la población o la conducta de la Alianza Soviética hacia éstos. 

La transición húngara fue la más exitosa y tranquila de la Europa del Este, sin contar las otras transiciones en Europa Occidental como España, Portugal y Grecia. En general, es necesario un proceso largo para que una transición política y económica tengan lugar. Lo mismo pasa en el caso de Hungría, pero el período definitivo de transición fue entre 1988 y 1990, cuando la legislación básica para el cambio del sistema político fue aprobada. Estas primera leyes fueron llevadas a cabo por el primer gobierno socialista encabezado por Miklós Nemeth. 

Anteriormente, un proceso de liberación comenzó en 1985, así que los lideres del régimen comunista eligieron abandonar la dictadura totaliotaria, lo  cual hizo que la oposición se volviese más activa, organizada e influyente. La razón por la que decidieron abandonarlo fue porque estos lideres comunistas húngaros vieron como el poder de la Unión Soviética (URSS) empezó a decaer, del mismo modo que su propio poder. La única posibilidad de supervivencia era compartir el poder. Después de 1987, la oposición empezó a trabajar abiertamente haciendo reuniones y publicaciones. La gente, que tenía reciente la revolución de 1956, comenzó a perder su miedo y se unieron a estas reuniones. 

Sin embargo, los grandes cambios que dieron un giro a un camino democrático se produjeron entre 1988 y 1990 al sustituir Károly Grósz a Kádar como secretario general del partido único, produciéndose las primeras elecciones democráticas. La presión social se combinó con los cambios introducidos en la Unión Soviética por Mikhail S. Gorbachov, que aceleraron los cambios en Hungría porque Grósz se ganó la confianza de Gorbachov e iniciaron una política de apertura hacia el Oeste. El descontento por la crisis económica hizo que un grupo de reformistas quitarán a Kádar del poder. Así pues, Grósz, Nyers, quien propuso las reformas económicas de 1968, e Imre Pozsgay se enfocaron en la democratización. No obstante, en 1990, aunque el MSZP impulsó la transición política desde arriba, sólo consiguió el 10% de los votos debido a la crisis económica del partido reformador y que la gente no quería la herencia del régimen comunista. Otras medidas impopulares fueron la introducción de algunos impuestos como el IVA que, junto al bajo nivel de vida, aumentó el descontento. 

Antes de seguir, voy a hacer un pequeño paréntesis para hablar de los diferentes partidos que comenzaron a aparecer desde 1988, lo cual es importante para hacerse una pequeña idea del sistema multipartidista que comenzó a aparecer, pero también para entender un poco la actual situación política. Las fuerzas de la oposición y algunos intelectuales crearon unos partidos que empezaron a tener relevancia. 



Al principio estaba el Partido de los Trabajadores Húngaros (MDP) con una ideología comunista y que tuvo el poder entre 1948 y 1956 bajo el mando de Mátyás Rákosi. Fue el resultado de la fusión del Partido Comunista Húngaro y el Partido Social-demócrata Húngaro. Este partido tuvo todo el poder durante la República Popular de Hungría. Durante la Revolución de 1956, este partido se organizó por los círculos de Imre Nagy como el Partido Socialista Húngaro de los Trabajadores (MSZMP). Más tarde, este partido fue controlado por Janos Kádar, quien estaba subordinado a la Unión Soviética. 



El Foto Democrático Húngaro (MDF) nació en septiembre de 1988. Al principio fue un movimiento legal que tenía el objetivo de convertirse en un partido político, lo cual se consiguió con la presencia de Poszgay y otros pocos comunistas reformistas. Es un partido de centro-derecha con ideología conservadora, cristiana y democrática. En el momento de la transición política, este partido fue el más grande en Hungría y estuvo bajo el liderazgo de József Antall, el Primer Ministro entre 1990 y 1993.



La Alianza de Demócratas Libres (SZDSZ) fue fundado en noviembre de 1988 y su ideología es liberal. Apareció como oposición al Comunismo y fue apoyado por las clase media. Tuvo un buen resultado en las primeras elecciones democráticas, siendo su primer líder János Kis.



La Alianza de los Jóvenes Demócratas (FIDESZ) fue fundado en marzo de 1988 como una alternativa a la Liga de los Jóvenes Comunistas. Tenían un programa que incluía economía, derechos humanos, pluralismo político y valores nacionales. También fueron identificados con una iniciativa liberal radical. Su ideología es conservadora y cristiano-democrática. Al principio, eran un grupo de jóvenes libertarios y anticomunistas pero se convirtieron en una herramienta esencial en la construcción de la democracia. Actualmente este el partido que gobierna con mayoría absoluta con Viktor Orbán.



El Partido Popular Democráta-Cristiano (KDP) apareció en 1944 por hombres de estado católicos, intelectuales y eclesiásticos. Durante el régimen comunista desapareció, pero fue re-fundado en 1989.

El Partido de Pequeños Propietarios Independientes fue fundado en 1908 y re-fundado después de que desapareciera en 1948.

Dentro del propio Partido Comunista nació una fuerza reformista que hizo a Grósz, el presidente del Gobierno y que no formaba parte del ala reformista, presentar su dimisión en noviembre de 1988. En el mismo momento,  Grósz dio el poder a un joven Miklós Németh, quien se convirtió en uno de los ingenieros de la transición. 

1989 fue el año más intenso en la transición húngara. El partido comunista no sólo se tuvo que defender a sí mismo de la presión de los nuevos partidos, sino que también de los reformistas del propio partido, lo que demostró la decadencia del Partido Comunista.  Además, en 1989 hay una gran inflación, alrededor del 25%, lo que creó un sentimiento de inseguridad en el país y el desempleo creció. Entre los pocos meses de indecisión entre el partido dictador y el ascenso de la estructura del nuevo poder se determinó, por la pluralidad de partidos, un grupo pragmático de reformadores seguidores de Grósz y fueron capaces de constituirse como una nueva fuerza política. A finales de junio, el Primer Secretario Grósz tuvo que convertirse en un miembro de un cuarteto junto a Németh, Pozsgay y Nyers.

De este modo, la mesa redonda nacional es fundada en junio que, incluyendo el Partido Comunista y toda la oposición, mantuvieron debates sobre el futuro del país. En este mismo mes, se produce el funeral de Kádar, símbolo del pasado régimen. Las negociaciones fueron entre junio y septiembre entre los comunistas-reformistas y la coalición de la oposición con dos objetivos principales: llegar a un consenso con la pacífica transición institucional de Hungría de un sistema político a otro y dar más poder a los ciudadanos para que se convirtieran en votantes competentes en la era post comunista.  

En esta mesa se decidió hacer elecciones para escoger a los representantes entre todos los partidos después de 42 años de un partido único. Sin embargo, la participación fue muy baja, sólo un 40%.

En el Partido Comunista, la lucha entre reformistas y conservadores siguieron y, en el 23 de octubre de 1989, Hungría dejó de ser una República Popular y se convirtió en una República Parlamentaria con un sistema multipartidista. El Partido Comunista se dividió y un nuevo partido nació de los comunistas reformistas, el Partido Húngaro Socialista (MSZP). A finales del año, había 29 partidos políticos. 

El año 1989 fue también un año de gran actividad legislativa también y muchas leyes nuevas de gran importancia fueron creadas. En total 58 leyes que se traducían en multitud de libertades personales. El Parlamento tomó la decisión de su auto-disolución el 12 de diciembre de 1989 para hacerlo efectivo el 16 de marzo de 1990. Por esa razón, se puede decir que la transición fue pacífica porque fue un proceso lento y legal desde arriba por los políticos reformistas del sistema antiguo y los nuevos partidos de la oposición nacieron en 1988.

Al principio fue una lucha intensa entre el Partido Comunista y los partidos de la oposición, pero después otra lucha comenzó entre los partidos de la oposición (sobre todo entre Foro Democrático Húngaro y la Alianza de los Libres Demócratas), signo del nacimiento del sistema multipartidista. La "Constitución de Octubre" fue publicada en la gaceta oficial, el "Magyar Közlöny", el 23 de octubre de 1989, en memoria de la revolución de 1956. El mismo día, en la plaza Kossuth, detrás del edificio del Parlamento, Mátyás Szurös,   socialista y el Presidente de la Asamblea, proclamó el nacimiento de una nueva república.

En ese momento, Hungría volvió de nuevo al camino original que fue ya marcado por István Széchenyi. Lajos Kossuth y Ferenc Deák en el siglo XIX, los "padres fundadores" del Estado húngaro moderno parlamentario. 

En 1990, la inflación es muy grande, entre el 24% y el 27% y había mucho desempleo. Las ayudas estatales sociales, a la educación, a la cultura, a la sanidad y todas las demás tuvieron que recortarse. En este ambiente, una batalla muy fuerte empezó entre los partidos para ganar las elecciones de marzo. El 25 de marzo de 1990 tuvieron lugar las primeras elecciones libres para el Parlamento, aplicándose la nueva ley electoral de 1989.

El porcentaje de participación fue del 63,15% y la coalición de centro-derecha (en otras palabras, el Foro  Húngaro Democrático, el Partido independiente de los pequeños propietarios y el Partido Popular de los demócratas-cristianos) recibieron el 42,9% de los votos, lo que significaron 230 escaños de los 386, la Alianza de los Demócratas libres tuvieron 94 escaños, el Partido Húngaro Socialista tuvo 33 y la Alianza de los Jóvenes Demócratas sólo 22. El nuevo Gobierno estaba formado por una coalición de partidos de centro-derecha y su líder fue József Antall. Los conceptos básicos que se establecieron en ese momento fueron una democracia conservadora y católica con una ideología liberal-nacional y la realización de una alianza con Europa occidental para una futura entrada en la Comunidad Europea. 


József Antall
Este nuevo Gobierno comenzó su trabajo en mayo para encontrarse con una crítica situación económica, además de un ambiente internacional inestable porque en los países de los alrededores se estaban produciendo también cambios profundos. Todo esto hizo que, por el crecimiento de la crisis, el Gobierno perdiera popularidad y la gente perdiera interés. Esto se puede ver en como en las elecciones locales, la participación descendió hasta el 29,94 en octubre.

Sin ninguna duda, la transición húngara es peculiar porque no fue forzada por la presión popular o por manifestaciones. En vez de eso, el cambio fue dirigido desde arriba por los grupos de intelectuales. Una de las razones de esta peculiaridad tal vez fuera la situación geopolítica, la cual permitió abrir relaciones con otros países. Aunque la transición desde el punto de vista político y social fue un éxito, la verdad es que la transición económica fue muy dura. La crisis económica de mediados de los ochenta fue claramente el gran factor de la caída del comunismo, pero es cierto que tras la transición política, la economía estuvo incluso más cerca del colapso. Aún así, la condiciones económicas al principio de la transición fueron mejores que en otros países ex-comunistas. Esto es porque la sociedad húngara era más homogénea y menos conflictiva, y sobre todo más después de la represión de 1956.

Tras las elecciones libres de 1990, la situación empeoró y la gente gente comenzó a sentirse decepcionada, comenzando a tener cierta nostalgia hacia el viejo sistema de Kádar. Otras peculiaridad fue que la sociedad, como en otros países de Europa del Este, fue incapaz de producir sus propios partidos, por lo que los ciudadanos tuvieron la sensación de que la política no tenía nada que ver con ellos. 

En definitiva, Hungría puede estar orgullosa de lo que consiguió en ese momento. Hungría, como Polonia, no sólo consiguió sacar partido de la pérdida de los controles soviéticos, sino que también se convirtió en un modelo para otros estados "socialistas", incluyendo la Unión Soviética, con su nueva forma de Gobierno. Sin embargo, Hungría todavía tendría muchos problemas domésticos serios y su desarrollo dependería de los cambios en el ámbito internacional. La transición institucional húngara fue completada esencialmente en 1994 con la elección de un segundo Gobierno post-comunista. A pesar de todo, la transformación socioeconómica del país está todavía en proceso en la actualidad, pero se podría decir que desde la transición hay un alto grado de estabilidad política en el país. Las elecciones tienen lugar cada cuatro años y siempre hay un fuerte partido gobernante y una fuerte oposición en equilibrio si quitamos las últimas elecciones en las que FIDESZ obtuvo mayoría absoluta y la oposición se encuentra muy débil. 

05 abril 2013

Bejgli, el dulce navideño

Plato de bejglis

El bejgli o, mejor dicho si lo españolizamos, beigli es el pastel más representativo de la navidad húngara. He aprovechada la Semana Santa para poner esta entrada porque creo que también es bastante común comerlo durante estas fechas, pero la verdad es que no estoy muy segura. No obstante, se puede consumir en cualquier época del año, aunque la fecha más representativa desde el siglo XIX sea la Navidad. 

Es una especie de pan relleno con unos ingredientes, principalmente hay dos sabores, el de semillas de amapola (sí, el opio también se saca de ahí) y el de nueces. Aunque supongo que pueda variar porque muchos húngaros prefieren hacer sus propias recetas caseras, pero también los venden en las cafeterías y en las pastelerías, como nuestro rosco de reyes. 

La primera vez que lo probé fue en pre-navidades cuando una profesora nos invitó a todos los estudiantes erasmus de su clase por terminar el semestre a un té acompañado de bejglis de los dos sabores. Mi primera impresión no fue muy buena porque no me gustó mucho el sabor, aunque puedo comerlo sin problemas. Yo creo que es debido precisamente a las semillas de amapola, las cuales son muy utilizadas en la repostería en muchas partes de Europa. Estas semillas parecen chocolate y lo tienen muchos pasteles como ingredientes, así que tuve aprender a tener cuidado y fijarme para no confundirme. La segunda vez que lo probé fue en la cena de Navidad que hicimos en el piso de Migue ya que Marci trajo mucho de postre (los de la foto).

Marci cortando el bejgli en rodajas
Aquí os dejo un vídeo de youtube con la receta:




29 marzo 2013

Beer bike

La beer bike es una nueva moda que ha surgido no hace mucho en Alemania y que se ha extendido bastante por algunos países de Europa e incluso fuera. Esta moda consiste en una especie de barra y en cada asiento hay unos pedales para ir bebiendo cerveza mientras se pedalea por las calles de la ciudad en la que se de el servicio. Obviamente el conductor no bebe. De hecho, esto causó alguna polémica de si debía ir por las carreteras o no con tanto borracho a bordo, pero lo cierto es que se sigue dando y por Budapest no es muy difícil encontrarte la beer bike. Yo me topé con ella en muchas ocasiones.

Beer bike por la carretera al lado de la Plaza de los Héroes

Para poder usar la beer bike se tiene que alquilar. No es barato, así que contra más, más rentable sale. Hay muchas páginas webs para alquilarlas y al parecer en Madrid también se esta introduciendo. 

En este vídeo grabé a unos que tenían su propia fiesta montada en una beer bike:


26 marzo 2013

Cruzando la frontera de Serbia


En octubre del 2011, cinco personas decidimos cogernos un tren desde Budapest y pasar unos días en Belgrado, la capital de la República de Serbia, así como de la antigua Yugoslavia. Su nombre significa "Ciudad Blanca" y siempre ha sido muy disputada a lo largo de la historia, especialmente por Bizancio, Hungría, Bulgaria y los otomanos. Los serbios, por su parte, siempre han luchado por su independencia. La ciudad se fundo sobre un asentamiento celta y luego llegaron los romanos que fundaron una ciudad llamada "Singidunum", pero en el siglo IX ya aparece el nombre eslavo de Beligrad. Algunos de los nombres que le dio Hungría, fruto de sus continuas diputas e intereses en la zona, fueron Fehérvár, Nándorfehérvár o Landorfehérvár, los cuales siguieron manteniendo la esencia de su nombre "Ciudad Blanca". Fehér en húngaro es blanco y vár es ciudad.

Pepe, Sabela, Migue, Gabriele y yo en el hostal

El caso, y para no desviarme con datos históricos, es que prácticamente nuestra única opción para llegar allí era cogernos un tren. Los precios no están nada mal y nos costó unos 27€ ida y vuelta. El trayecto dura poco más de 7 horas, por lo que nuestras dos opciones eran o viajar de día y pagar una noche de hostal a lo tonto porque sería llegar de noche o viajar de noche, dormir en el tren y llegar a primera hora de la mañana para aprovechar más el día. Nos decantamos por la segunda opción y fue bastante horrible. Esperábamos al menos dormir dos horitas mal dormidas, pero ni eso. La verdad es que había la opción de ir en coche cama, pero no lo hicimos.

Cuando fuimos a coger el tren ya había mucha gente ocupando las cabinas, así que nos tuvimos que separar. Sabela, Gabriela y Pepe se fueron a una cabina con otros dos chicos extranjeros creo recordar y Migue y yo acabamos en otra cabina con una pareja de serbios. Desde el primer momento intentamos acomodarnos para dormir y apagamos las luces de la cabina, pero no hubo manera. 

A eso de las tres de la mañana, habíamos conseguido quedarnos media sopa, pero llegamos a la frontera de Serbia. Pasó la policía húngara a revisar los pasaportes y nos volvimos a quedar medio dormidos, pero al rato el tren volvió a parar. Migue tenía unas pierna estirada  hacia la puerta y un hombre serbio vestido de militar deslizó abruptamente la puerta corredera, encendió la luz y dio una patada a Migue en la pierna mientras no paraba de gritar "Passports! Passports!" Yo le enseñé mi pasaporte, en el que parezco una etarra. Lo miró y lo requetemiró y al final lo selló. Migue no tenía pasaporte, pero por suerte, aunque Serbia no pertenezca a la Unión Europea, aceptan el DNI sin problemas. Cuando llegamos a Belgrado, enseguida nos reunimos con los demás y tampoco habían conseguido dormir porque en su caso eran más en la cabina y les habían puesto la calefacción tan alta que se estaban asando. A pesar de todo, aguantamos muy bien el día de turismo. Ya lo contaré en otra ocasión.

Migue y yo nos quedamos bastante asombrados por esa bienvenida y ya nos temíamos lo peor de que nos íbamos a encontrar en Belgrado. Por suerte, no fue así y nos encontramos con gente muy amable, a parte de que nos gustó mucho la ciudad.

Dejo el vídeo que Migue grabó justo después del suceso con el militar y la llegada a Belgrado, aunque salgo con un poco de cara demacrada por el cansancio. 


20 marzo 2013

Un poco sobre Hungría

El otro día Marci compartió esta imagen en Facebook y que es de la famosa página de memes 9gag. Me parece curioso ponerlo porque resume unas cuantas curiosidades sobre Hungría. Alguna ya la comente en otra entrada como el tema sobre la cerveza.

Some fact about Hungary

Fuente: http://9gag.com/gag/6832266

11 marzo 2013

Cambio en la Constitución húngara

Mientras estaba en Budapest el año pasado, el Gobierno húngaro del FIDESZ intentó cambiar ya la constitución, lo que provocó grandes movilizaciones en contra en enero del año pasado. Ahora esos cambios se han aprobado finalmente y han creado muchas controversias en Europa, no sólo en Hungría. Mi amigo Marci me comentaba ayer que ahora los jóvenes húngaros si quieren ir a trabajar al extranjero tienen que pagar el equivalente a 10.000 €, pero por suerte a él no le pilla. Como apliquen esa medida en España, lo que nos faltaba ya. A buscar trabajos debajo de las piedras.

El resto de las medidas aprobadas se pueden ver muy bien en este artículo de El País.
El conservador primer ministro húngaro, Viktor Orbán, tiende a exhibir su afán de transformar Hungría de arriba abajo. Para ello, el principal método escogido consiste en modificar o aprobar leyes sin apenas oposición interna, ya que su partido, Fidesz, controla dos tercios del Parlamento. Solo en el último año y medio se han aprobado 360 leyes, entre ellas la Constitución. La norma fundamental ha estado en el centro de la batalla de Hungría con Bruselas, que ha visto peligrar el equilibrio de poderes en el país centroeuropeo y amenazado el Estado de derecho. Ahora, Budapest vuelve a la carga con una modificación de la Constitución, polémica desde que era solo un borrador y alumbrada en 2011, un año después de llegar Fidesz al poder. Entró en vigor en enero de 2012 y ya va por la cuarta enmienda. 
El Parlamento húngaro ha aprobado este lunes por abrumadora mayoría un paquete de cambios de calado que, sobre todo, afectan al Tribunal Constitucional, justo el órgano que más freno ha puesto a ese fervor legislativo. Para empezar, todas las sentencias de inconstitucionalidad dictadas hasta la fecha quedan anuladas. Además, el Tribunal no podrá recurrir a su propia jurisprudencia para argumentar sus decisiones e interpretar los nuevos casos. Tampoco podrá pronunciarse sobre los Presupuestos ni sobre los impuestos. Y, en caso de que haya nuevas enmiendas a la norma fundamental, no podrá examinar su contenido: solamente podrá decir si el procedimiento es conforme a derecho. En palabras de Zoltán Fleck, profesor de Sociología del Derecho en la Universidad Eötvös Loránd de Budapest, “este cambio pretende abolir 20 años [desde la democracia] de jurisprudencia, que es la parte esencial de la práctica judicial. El hecho de que el Parlamento anule un fallo del Constitucional no tiene precedente en los sistemas modernos”. 
En realidad, el cambio no solo anula esas sentencias, sino que además incluye varios artículos que el Constitucional había tumbado. Por ejemplo, la prohibición de insertar propaganda electoral en cadenas privadas. En enero el Tribunal declaró esta norma inconstitucional, al considerar que “es una restricción considerable del discurso político en campaña (…) precisamente en el tipo de medio de comunicación que alcanza al mayor número de votantes”. Pues bien, ahora es una de las leyes que se introducen en la Constitución. Lo mismo ocurre con la ley que da base constitucional para criminalizar a los sin techo que se instalen en “ciertos espacios públicos”, considerada inconstitucional por el Tribunal al entender que ponerles una multa o confinarlos es “incompatible con la dignidad humana”. Aprobadas las enmiendas, ahora será legal y constitucional. La ley que obliga a registrarse —y a ser aprobado el registro por el Parlamento— a los credos religiosos para ser considerados como tales, excepto todos los cristianos y judíos, ha seguido el mismo camino, así como la norma que obliga a los universitarios que estudien con beca a trabajar en Hungría después de acabar la carrera durante un tiempo determinado o devolver el importe de la beca. En este caso, el Constitucional se pronunció en contra por cuestiones formales, pero luego se reintrodujo en similares términos e hizo que el Defensor del Pueblo presentara un recurso que aún está pendiente de resolución. 
El paquete de cambios no se olvida tampoco de ajustar cuentas con el pasado. En el artículo tercero, se establece la incompatibilidad del sistema democrático con la dictadura comunista y se considera a todos sus órganos y líderes criminales y culpables de una detallada lista de delitos. Pero ahora, con el cambio, “los partidos que se convirtieron en sucesores legales del Partido Socialista de los Trabajadores de Hungría durante la transición comparten la responsabilidad de sus predecesores legales también como los herederos de la riqueza ilegalmente amasada”. Cabe pensar que el actual Partido Socialista, por ejemplo, podría verse afectado por la reforma. Como explica Fleck, “en caso de que hubiera una posible ley que prohíba el Partido Socialista, no habrá ninguna barrera constitucional que lo impida. La responsabilidad política, simbólica, codificada en la Constitución es un paso para legalizar la abolición de la principal alternativa política si es necesario”. El jurista Péter Hack, profesor de la Universidad Eötvös Loránd, también cree que “abre la posibilidad, con base constitucional, para limitar al partido socialista en el futuro”. 
Hay otros dos aspectos potencialmente polémicos en las enmiendas. Uno se refiere a la libertad de expresión, que dice que, no podrá violar la dignidad de ningún “grupo étnico, racial o religioso” ni de “la nación húngara”. Habrá que ver en qué se concreta la dignidad de la nación húngara. Hack explica que, aunque "pueda haber una intención positiva de proteger a las minorías, hace que sea casi imposible debatir cosas como el papel del Ejército durante la Segunda Guerra Mundial, por ejemplo, porque cualquiera podría denunciar a los historiadores si considera que la dignidad de Hungría ha sido dañada". La otra cuestión tiene que ver con la idea de familia, que ahora es más restrictiva, ya que especifica que “el matrimonio y las relaciones entre padres e hijos son las bases de la familia”. De las otras formas de convivencia y de familias, nada se dice. En opinión de Hack, las enmiendas "socavan el Estado de Derecho porque hace imposible el control de los cambios en la Constitución, que debería ser un documento estable". 
El presidente del Parlamento Europeo fue el sábado el último, de toda una catarata, en lanzar advertencias hacia Budapest. Martin Schulz pidió explicaciones y sugirió que se aplazara la votación de hoy para que el Consejo de Europa, que vela por el respeto a los derechos humanos en la UE, se pronuncie. El viernes por la tarde, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, llamó por teléfono a Orbán para expresarle su preocupación por que los cambios pudieran entrar en colisión con las leyes europeas, a lo que el primer ministro húngaro respondió, por carta, sobre su “total compromiso” con ellas. Incluso el Departamento de Estado de EE UU, a través de su portavoz, Victoria Nulland, considera que las enmiendas “podrían amenazar el principio de independencia institucional y el equilibrio de poderes que distingue a los sistemas democráticos”. 
El Gobierno húngaro se ha defendido de las críticas a través de cartas de varios ministros y de sus portavoces, atribuyendo la preocupación por las reformas a “malentendidos y falta de información” y sosteniendo que están “abiertos a la crítica basada en hechos y argumentos”, como explica el ministro de Exteriores, János Martonyi en una misiva de la semana pasada a los Estados miembros. También sostiene que el Constitucional revocó varias de las leyes que ahora se quieren reintroducir por cuestiones “de naturaleza formal y no sustancial”, porque se habían regulado como disposiciones transitorias cuando no lo eran.
Fuente:  http://internacional.elpais.com/internacional/2013/03/11/actualidad/1362992543_704542.html

08 marzo 2013

Budapest en La jungla de cristal 5: un buen día para morir

Ya mencioné en otra entrada que esta película, aunque esta ambientada en Moscú, en realidad se rodó en gran parte en Budapest porque salía más económico. La entrada es esta.

La razón por la que vuelvo a incidir en ello es porque ya se estrenó la película y fui al cine a verla. Imagino que mucha gente la habrá visto ya. Aquí dejo el trailer.


La película es la típica de tiros y de tíos duros como es de esperar de ella. También es bastante predecible, pero al fin y al cabo es entretenida, que es de lo que trata. Principalmente fui a verla fue porque estuve en algunos de los sets de rodaje, rodaron en la calle continua a la mía y quería ver si reconocía algunos lugares. Si no llega a ser por eso, para ser sinceros, habría preferido ver otras películas antes. 

Al final sí que reconocí bastante, pero me sorprendió como tenían calles cortadas durante días, cambiaban el nombre de calles y de tiendas al ruso y ponían incluso pequeños monumentos para que después no saliera en la película o, si aparecían, sólo fuera un segundo escaso.

En el trailer, por ejemplo, es reconocible al principio como el aeropuerto en el que están es la terminal 2 del aeropuerto de Budapest. 


En esta escena se puede ver la cúpula del palacio de Budapest y en las escenas de la persecución de los coches lo que básicamente se puede ver son las orillas del Danubio, incluso se llega a ver un segundo de lado el Parlamento. 

Al principio del filme aparece la Plaza de los Héroes ya que el Museo de las Bellas Artes se convierte en un juzgado, pero no se puede ver demasiado ya que hay mucho juego con las perspectivas para que no se note demasiado. También son reconocibles muchas de las calles de los distritos V y VI en el centro de Budapest.