17 noviembre 2011

Votando desde el extranjero... fracaso total...

Hoy, día 17, era el último día que se podía votar desde el extranjero para las elecciones generales en España y, aunque he intentado votar toda esta semana, al final no me ha sido posible, ya en las elecciones generales pasadas no vote porque me faltaban dos meses para cumplir 18. Ahora es cuando me imagino a Txema dando palmas con las orejas después de insistir tanto en que no votase.

El caso es que para votar desde el extranjero hay que seguir una serie de pasos, los cuales no creo que sean muy diferentes de votar por correo en España. En primer lugar, hay que estar debidamente registrado en la embajada, cosa que es obligatoria si vas a permanecer en el país extranjero más de 60 días. En segundo lugar, un mes antes de las elecciones, tienes que hacer un papeleo para que te permitan votar por correo y un mensajero te lo entregue en mano en casa. A partir de aquí fue mi problema.

Me fui enterando de que muchos españoles habían ido ya a correos con sus votos para enviarlos a España, pero pasaba el tiempo y ningún mensajero llamaba a mi puerta, ni a mí, ni a mis compañeras de piso. Decidí ir el lunes a preguntar en la embajada y me comentaron que si no estaba en casa, lo enviaban de vuelta al correos de mi distrito y que necesitaba un código de referencia y mi pasaporte para que me lo entregasen. Para el código necesitaba llamar a la oficina del censo electoral de Cantabria para que me lo diesen, así que por intervención de Skype y mi madre lo conseguí y fui al día siguiente a correos. Después de esperar una eternidad en la cola ya que la gente estaba pagando las facturas (sí, se pagan por correo), la señora de correos me puso cara de poker en cuanto me vio hablar en inglés y, aunque intenté balbucear alguna palabra en húngaro como "angol" o "spanyol" me mandó para otra cola aún más larga. Esperé pacientemente, pero la señora que tenía justo delante se puso a mandar 214904284 cartas. Ya estaba pensando en irme y todo cuando llegó mi turno. Enseñé al señor, que hablaba más o menos inglés, el código de referencia y... no sabía que narices era eso y que no tenía nada que ver con correos. Entonces, volví a la embajada pero...¡cerrada! eran las 13:05 y cierran a las 13:00.

EL martes no era mi día, así que decidí intentarlo de nuevo ayer. Tras quedar con mis compañeras para ir a pagar las facturas a la agencia inmobiliaria, fui derecha a la embajada. Allí expliqué todo el problema y uno de los trabajadores  me acompaño en persona a la oficina de correos. La verdad es que en la embajada son bastante amables y atentos, aunque tengan un horario de atención al público bastante reducido. En correos, mi acompañante se puso a hablar en un perfecto húngaro, lo cual me sorprendió, pero la conclusión fue que tenía que ir a la oficina de Nyugati, a una parada en tranvía de allí.

Cogí el tranvía, esta vez ya sola, y allí tras esperar una cola, me aparece un chico que me ofrecía mandar unas postales y le dije que yo sólo quería recibir un sobre. Obviamente, me había confundido de planta y estaba en una cola que no era. Una vez en la planta correcta, me puse, otra vez, en una cola y cuando llegue, la señora, que tampoco sabía inglés, me mando para otra cola. Finalmente, me cogieron el código de referencia y fueron a buscar mi voto. Desgraciadamente, me dijeron que allí no estaba y que no sabían que había sido de él.

Conclusión: Mi voto desapareció de la faz de la tierra y me quedé sin votar. 

30 octubre 2011

Plaza de los héroes

Esta plaza, que corona la Avenida Andrássy, es uno de los emblemas más significativos de Budapest. Podría ir explicando por escrito la historia de este monumento, pero tuve una clase de "campo" ahí y el profesor nos explicó mucho, mejor que con cualquier guía. A raíz de eso, he hecho de "guía" ya dos veces en la plaza, una con mi compañero de Erasmus, Migue, su madre y su tía, y otra antes de ayer con mi compañera de piso Sabela, su hermana gemela y otros cuantos Erasmus. En esta última me grabaron explicando la plaza. Así que antes que escribir un tostón... ¡os lo dejo en vídeos!

 
Primera parte


Segunda parte


Última parte

Los vídeos están grabados de noche, bueno, en realidad eran las siete de la noche, pero aquí anochece muy pronto. Hoy mismo incluso más pronto. A las cinco de la tarde ya era noche cerrada por el cambio de hora. Siguiendo con el tema, la plaza está muy bonita de noche ya que está iluminada, pero voy a dejar unas fotos que hice de día también.

Yo con la plaza de noche, que no puede faltar

Vista de la plaza de día

La base de la columna con los líderes de las 7 tribus magyares.

La tumba homenaje

El arcángel Gabriel en lo alto de la columna

Una de las alegorías en lo alto del monumento

Árpád, líder de las tribus magyares


Tres tribus

Caballos que no soportarían el nomadismo 











Matías Corvino, el rey renacentista de Hungría




Eso es todo. ¡Espero que os haya gustado!

18 octubre 2011

Curso de húngaro

Sziazstok! (¡Hola a todos!)

Én Lydia vagyok. Spanyol día'k vagyok. (Yo soy Lydia. Soy una estudiante española.)

Esta entrada va dedicada al húngaro ya que hoy tuve mi tercera clase del idioma. Mis primeras impresiones fueron que es una idioma sumamente complicado, en el que te encuentras que no se pronuncia igual que se escribe. El húngaro tiene bastantes sonidos que en España no hay, por lo que para un español es una dificultad extra. Las dos primeras clases estaba totalmente pérdida y no me enteraba de nada aunque fueran cosas tan sencillas como hola, buenos días, soy una estudiante española, me llamo..., cuántos años tienes, los números, el alfabeto, decir la hora y poco más. En la clase de hoy hemos seguido con las horas y nos hemos dedicado al verbo ser. Por fín hoy he empezado a comprender algunas cosas, pero también me he dado cuenta de que el idioma es más difícil de lo que ya tenía preconcebido.

Estoy segura de que acabaré el curso y no podré apenas desenvolverme en una conversación básica, pero al menos lo habré intentando. A parte de que si apruebo un examen muy sencillo (según la profesora Orsolya) me concederán tres créditos de libre configuración. Por otro lado, la clase me gusta mucho porque somos un grupo reducido en el que hay bastantes nacionalidades; somos tres españoles, cuatro polacos, dos chinos, tres de Singapur, una alemana, una griega y un italiano. Hoy por ejemplo fuimos a tomar un café y se unieron unos filandeses del otro grupo de húngaro también.

De momento, eso es todo. Ya iré comentando mis avances con el húngaro, sí es que consigo avanzar, claro.

Os dejo con algunas palabras útiles

Köszönöm = Gracias (por supuesto se pronuncia muy diferente y también se puede decir kösz y köszi)

Egészségedre = qué aproveche, salud (tanto como para brindar como para cuando alguien estornuda)

Bocsánat = perdón

Tessék = por favor

Szia = hola

Jó reggelt (kívánok) = Buenos días (el kívánok es muy formal)

Jó napot (kívánok) = Buenas tardes (entre las 10 y las 18 horas)

Jó estét (kívánok) = Buenas tardes (a partir de las 18 horas)

Jó éjszakát (kívánok) = Buenas noches

Viszontlátásra = Adiós ( o también Viszlát)

10 octubre 2011

Winter is coming!

Hasta el jueves pasado era verano en Budapest. La gente pasaba calor aún en pantalones cortos y camisetas de tirantes. A mí ya me habían dicho que las temperaturas iban a descender algo, pero no me imaginaba tanto. Mi sorpresa fue al día siguiente, viernes, que salí a la calle en manga corta y vi que los húngaros iban con cazadoras e ¡incluso bufandas! A mí no me parecía que hiciera tanto frío, así que continúe hasta la universidad.

Cuando salí de mi última clase me encontré con que hacía un frío terrible y encima estaba llovizneando. Rápidamente comenté a mis compañeros de clase que esa noche había fiesta en mi piso y me fui corriendo al metro donde hacía más calorcito.

Parece ser que los termómetros cayeron más de 10 grados de un día para otro y eso mi cuerpo lo ha notado. Llevo desde el viernes con un catarrazo de caballo, pero poco a poco estoy mejorando. ¡Así que mamá y buelita no os preocupéis!

En fin, ayer era verano y hoy ya es invierno. Las temperaturas irán bajando más y más, al igual que cada día anochece dos minutos antes, así que si ahora tenemos frío... no me quiero imaginar cuando vengan las nevadas ¡Me quedo con el consuelo de que Budapest estará preciosa nevada!

03 octubre 2011

Los pisos en Budapest

Tenía pensado hacer esta entrada mucho antes, pero realmente no he tenido apenas tiempo, aunque haya pasado ya más de dos semanas desde mi primera entrada en Budapest. Aquí uno nunca para de hacer cosas; que si las clases, que si pegar un paseo, que si visitar tal sitio y que si, por supuesto, como todo Erasmus que se precie, conocer la vida nocturna de la ciudad. Además de pequeñas escapadas a los siete países vecinos de Hungría, como es el caso de este fin de semana que vengo de Eslovenia, pero ya hablaré de ello más delante de forma detallada, si el tiempo me lo permite.

Hoy voy a hablar sobre el tema de los pisos en Budapest. Para empezar, para los Erasmus, la vía más fácil para empezar a buscar piso y compañeros es unirse a algún grupo facebook de Erasmus en Budapest. Ahí tienes un primer contacto con mucha gente de muchos países que se encuentran en la misma situación que tú. Hay muchas páginas web como www.helloroom.com , www.budapestcorner.com o http://realestatehungary.hu/. El problema principal que veo yo es que aquí parece que no te los quieren alquilar porque son muy dejados y tardan mucho en responderte normalmente.

Antes que nada contaré mi experiencia. En primer lugar intenté entrar en una residencia. Cada universidad ofrece sus propios dormitorios y son muy baratos, unos 90 € al mes tengo entendido, o quizá algo más. El problema es que las habitaciones suelen ser de tres personas. Yo pedí allá por abril una plaza para la residencia en la que estuvo Ingrid, que aunque estuviese más bien a las afueras, tenía el tranvía que también funciona por la noche. También costaba 190 €, el doble de caro, pero podías contar con una habitación individual con baño propio y los gastos incluidos. Lamentablemente ya no quedaban plazas, así que lo ideal es solicitarlo por febrero-marzo.

El siguiente paso después de esto fue buscar piso a través de muchas páginas web.  Por el grupo facebook, me uní a varios extranjeros para tener compañeros con los que poder practicar inglés. Hoy en día pienso que esto es lo que peor pude hacer porque te cierras y rechazas otras buenas oportunidades que van saliendo. Así que mi consejo es ir a lo seguro y alquilar un piso si lo tienes 100% asegurado. Ya que esto es la jungla y cada Erasmus se busca la vida. Por lo general, los pisos son bastante viejo y los precios por habitación suelen oscilar entre los 95€ y los 300 € con los gastos incluilos, lo que en ninguno de los casos esta muy mal porque hay que tener en cuenta que Budapest es la capital.

Como venía diciendo antes, el facebook es un buen medio para conocer Erasmus de antemano, pero también se suele meter gente que se muestra muy amigable, pero que lo que en realidad están tratando es de captar Erasmus a los que alquilar sus propios pisos. Los pisos que ofrecen no están del todo mal y son muy modernos, pero también algo más caros. Así que es mejor no desesperarse y mirar más.

Durante mi búsqueda Eszter y Dóri, dos chicas húngaras, una los de historia la conoceréis pues estuvo de Erasmus en Santander y la otra es mi mentora, me ayudaron muchísisisimo, así que me faltan palabras para agradecerles su ayuda. Finalmente encontré piso e iba a compartirlo con un portugués, una alemana y una croata, pero ya al final el dueño decidió no alquilarlo al poco de ir a Budapest. Tuve que pedir varias noches en dos hostales, porque tonta de mi sólo cogí una noche de primeras y luego no había cama para el siguiente día. Como siempre los españoles hicimos piña y nos dedicamos a ver pisos. Una sevillana y una gaditana, Julia y Laura, se pusieron en contacto conmigo ya que buscaban compañeros, así que el pelotón de españoles fuimos a verlo y nos gusto a una gallega, Sabela, y a mí, por lo que decidimos quedarnos no sólo por lo bien que estaba el piso, sino que también por las buenas vibraciones que nos transmitieron las que iban a ser nuestras futuras compañeras.

Aunque no esté conviviendo con extranjeros y este perdiendo ganar fluidez en el inglés de la casa, estoy muy contenta porque nos llevamos muy bien y puedo practicar mucho inglés fuera de casa. También es más fácil la convivencia españoles, portugueses o italianos para los españoles. A veces convivir con otros extranjeros resulta un arma de doble filo, que no siempre, por costumbres, caracteres y todas esas pequeñas cosas que a veces pueden chocar. No obstante, sigue siendo muy recomendable por el simple hecho de practicar el idioma más y conocer sobre otras culturas más a fondo. Por otro lado, hay que mirar los pisos muy bien, el contrato incluido. Unas compañeras Erasmus han tenido el problema de que firmaron un contrato por el cual tienen que abandonar el piso en 45 días si el piso lo compran ya que está en venta y ya han ido a ver el piso mucha gente mientras incluso estaban comiendo.  Así que eso es una faena.

Yo con mi piso de momento no tengo ningún problema y estoy la mar de contenta con él. Está situado  cerca de Oktogon, es decir, hacia la mitad de la Avenida Andrassy, que es la principal de Budapest, además de ser patrimonio de la Humanidad. Por esta área se encuentran casi todos los Erasmus y está relativamente cerca de todo.

Mi piso, como la mayoría de los pisos antiguos, se caracteriza por ser enorme, con techos altos y un patio interior. Aquí voy dejando algunas fotos.

El portal, el cual parece la entrada a la casa del terror

La entrada por dentro

 El comedor de la cocina

 La cocina está muy bien equipada

 Mi mesa de estudio

Mi habitación (con cuadro de Picasso incluido xD)

Desde la otra perspectiva

Inicio de la escalera

Las escaleras (¡y sin ascensor!)


El patio interior




La entrada al piso

Uno de los dormitorios

El salón

El pasillo



El dormitorio más pequeño

El "cagadero"

El baño

También os dejo un video.


Eso es todo por hoy. Intentaré actualizar de poco en poco.

15 septiembre 2011

Mi primera semana en Budapest

Por fin escribo mi primera entrada en tierras magyares después de haber llegado aquí hace 6 días. Uno se espera que va a poder actualizar el blog todos los días y no ha sido así. Estos días han sido de vértigo de las pilas cosas que había que hacer; papeleos, buscar piso… y aún así esto aún no ha terminado.

La verdad es que ahora sólo os puedo contar de forma resumida lo que he hecho estos días. Hace una semana abandonaba mi casa en Santander a las 6 de la mañana tras despedirme de mis gatos y de horus. Mi pobre Zar estaba muy tristón y tenía llorera, me dio mucha pena. Más tarde pusimos rumbo a Madrid con mis padres y mi hermana. Allí nos pasamos el jueves y el viernes por la mañana en la Warner Bros park, pero llego la tarde y nos tuvimos que despedir en el aeropuerto. Me despedí muy rápido porque tonta de mí me pensaba que iba a perder el avión. Fui corriendo como una flecha cargada hasta arriba y vi la puerta de embarque cerrada y no había nadie, en realidad había llegado una hora antes, pero pronto los demás Erasmus llegaron, todos españoles, menos Nuno, portugués. Estábamos todos algo nerviosos y encima el avión se retrasó hora y media. Por fin cogimos el avión y llegamos  a Budapest a eso de la 1 de la mañana.  ¿Qué paso entonces? Que muy lista de mí llevaba dos maletas enormes, que si el límite eran de 32 kilos, las mías pesaban 30’5 y 32, más la de mano de 9’5 kilos. He decir que no lo hubiera logrado sin la ayuda de los otros nueve Erasmus y me ayudaron mucho a subir las maletas en el hostal al que fuimos todos casualmente. El hostal es “La Casa de la música” y es bastante conocido entre los Erasmus ya que ahí se suelen quedar todos los que buscan piso. Lo que pasa que llegamos allí a la una y pico y tuvimos que subir las maletas y ¡no había ascensor! Casi nos da algo y hasta las 3 o así no fuimos a dormir.

Allí las habitaciones son compartidas y yo llegue con las maletas y fui a entrar a una habitación donde había otras 9 chicas. Entre haciendo el menor ruido posible y deje las maletas. Luego nos dimos cuenta que tenía sólo reservada una noche y lo mismo le pasaba a otros dos chicos Erasmus. Rápidamente reservamos en otro hostal que estaba casi al lado. Esa noche me fui a dormir con la ropa puesta y apenas pude dormir. Al día siguiente nos movimos al otro hostal y nos dedicamos todos a buscar piso. Esa misma tarde yo encontré piso junto a Sabela, que es gallega, y con otras dos chicas, Julia y Laura, sevillana y gaditana, muy majas. El domingo hicimos algo de turismo por la tarde y fuimos a Buda, a la zona del castillo y el Bastión de los pescadores, pero no tengo fotos porque aún no he tenido tiempo y ya contaré más de ello en otra entrada cuando vuelva a visitarlo todo a fondo.

El lunes por la mañana nos trasladamos al piso. El piso es precioso, ya le dedicare otra entrada con fotos, después de que hagamos la limpieza general. Por otro lado, está el tema de la Universidad y¡¡ pufff!!. Esto es eterno y la burocracia mucho más lenta que la española. Aún no sé muy bien que clases tengo porque los profesores tardan lo suyo en responderte. Uno de ellos me respondió a un email hoy y dijo tan feliz que la clase había sido hoy, pero que podía ir la semana que viene, cuando le había mandado el email el lunes. En otra clase estoy yo sola y me ha mandado muchas cosas el profesor, pero sólo tendré que ir a 5 clases en todo el semestre. Ya hablaré más sobre este tema.

El otro gran tema es la fiesta. Aquí hay muchísima todos los días. Desde que llegué he salido todos los días menos una noche que me dedique a sacar la ropa de las maletas. Así que podréis imaginar lo cansada que estoy porque encima hay que levantarse pronto para los papeleos y demás. Ya hablaré de cómo son los bares más detalladamente, pero son en general todos enormes, ocupan edificios enteros y tienen una decoración de lo más pertubadora.

06 septiembre 2011

Mi erasmus en Budapest a las puertas de comenzar

Llevo un tiempo sin actualizar, pero estos últimos días los llevo un poco frenéticos de 1000 cosas que hacer como comprar cosas de última hora o despedirse de amigos y familiares. He aprovechado este ratito antes de comer para escribir lo que será mi última entrada en España antes de ir a Budapest. La verdad que ahora ya sí que empiezo a sentir agobio, estrés y nervios, sobre todo porque aún no tengo piso. Así que lo más seguro es que no vuelva a escribir en el blog hasta que me asiente y tenga las maletas deshechas.

El jueves muy de madrugada partiré a Madrid con mis padres y mi hermana y ya el viernes por la noche el destino será Budapest! Por el momento he tenido que reservar una noche en un hostal llamado "La Casa de la Música" a la que suelen ir muchos erasmus para los primeros días. De momento, mis mayores preocupaciones son el piso y las maletas. ¡Llevo tres y pesan, digamos, muchísimo! No obstante, espero poder apañarmelas, ya que hay que coger al toro por los cuernos.